Educación y corrupción
Fecha: 2017-02-16 15:12:50
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Para evitar la corrupción, hace falta una buena educación. Es la premisa planteada ante la actual crisis social que vivimos. Pero lo que estamos viendo es que justamente aquellos que tuvieron una privilegiada formación, con estudios superiores en las mejores universidades, maestrías y especializaciones en los más prestigiosos centros  del extranjero, son los que cayeron en el fango de las coimas.


Me dirán que eso no es educación, sino instrucción o aprehensión de conocimientos para desarrollar ciertas habilidades y  realizar una labor específica. Sin embargo, es de suponer que aquellos padres que inculcaron en sus hijos disciplina y estudio, acompañaron una enseñanza de valores. Le estaban diciendo  que no elija el camino fácil. Además, fueron a escuelas en las que reforzaron esos principios.


El Banco Interamericano de Desarrollo hizo un estudio con 30 mil escolares en seis países de Latinoamérica (Chile, Colombia, Guatemala, México, Paraguay y República Dominicana) y concluyó que “a mayor educación cívica hay menos permisividad de prácticas corruptas y menor tendencia a violar la ley.


Me pregunto si en nuestro país, que no fue incluido en el estudio, hace falta reforzar la educación cívica en todos los niveles. Creo que es muy importante, nos ayudaría  en algunos aspectos, pero no es determinante para acabar con la corrupción.


Tener a conductores y peatones que respetan las normas de tránsito, ciudadanos que esperan sus turnos en una fila  o no ensucian las calles, no garantiza honestidad en todos los niveles.


Hay algo en el ser humano que lo hace vulnerable a lo  prohibido cuando cree que nadie lo ve o que nunca se va a saber. Y si queremos ejemplos extremos,  lo encontramos entre religiosos que esconden una vida sórdida.


Claro que hay que fortalecer  la educación, pero también los sistemas de control y los operadores de justicia. Desde cada posición que tenga usted en esta sociedad ayude a combatir la corrupción.