Publicado: 08/09/2017
Reconstrucción: entre ineficiencia y corrupción [Informe]
Alcaldes de la región no han logrado ejecutar ni la mitad de su presupuesto. Darle más dinero sería una puerta abierta para las malas prácticas.
Foto: referencial.

Encargarles las obras de la reconstrucción a los alcaldes de la región es como darle más dinero a un personaje irresponsable e incapaz que no puede resolver sus problemas pese a contar con un millón de dólares en su cuenta bancaria. Sin embargo, en los últimos días, casi todos los burgomaestres han pegado el grito en el cielo por quedar fuera del programa de inversiones de este plan nacional.


Por ejemplo, el alcalde de La Esperanza, Daniel Marcelo Jacinto, amenaza con encabezar una marcha de protesta. El burgomaestre de El Porvenir, Paúl Rodríguez Armas, ha dicho que tras la Reconstrucción con Cambios (RCC) “hay un negociazo”.


Sin embargo, si miramos la ejecución de su presupuesto en lo que va del año, ninguna municipalidad debería convertirse en unidad ejecutora de las obras de la reconstrucción, puesto que a menos de 4 meses para terminar el año, las 83 municipalidades que hay en la región, solo han logrado invertir el 40 % de los 1.013 millones 195 mil 365 que le asignaron para ejecutar obras en beneficio de la población, según información del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).


Es más, si miramos la ejecución presupuestal en la provincia de Trujillo, podemos observar que a la fecha, solo la Municipalidad de Moche es la que sobrepasa el mínimo de 75 % requerido para hacerse cargo de la ejecución de obras de la reconstrucción. El resto de comunas están muy por debajo del perfil requerido. La gestión de Elidio Espinoza Quispe está entre las 4 peores en ejecución presupuestal dentro de la provincia de Trujillo. En tanto, la Gobernación Regional de La Libertad, de 579 millones 109 mil 752 soles para obras, solo ha invertido el 17 %. 


¿Por qué no?


El decano del Colegio de Economistas de La Libertad, Alejandro Inga Durango, refiere que hay tres razones para que los alcaldes no participen en la ejecución de las obras de reconstrucción: primero, que un solo órgano puede contratar a una sola empresa para que haga los proyectos; segundo, esa única firma podrá ser mejor fiscalizada y por ende se evitaría la corrupción; tercero, los municipios no pueden invertir todo su presupuesto durante el año, entonces transferirle más recursos agravaría la situación.