Publicado: 04/08/2017
Especialistas prohíben dejar solos a pacientes con cáncer
Podrían caer en cuadros depresivos. Y las familias deben de apoyarlos en todo momento.
En el 2016, se presentaron cerca de 47,000 nuevos casos de cáncer al año y más de 25,000 peruanos fallecen a causa de esta enfermedad.

El cáncer, para muchas personas, es sinónimo de muerte y se dan por vencidos cuando apenas empieza la batalla más difícil de sus vidas. Para los especialistas, fortalecer nuestra salud mental puede ser un factor determinante para derrotar al cáncer.


Pero el miedo no es la única emoción que invade a las personas con cáncer. En muchos casos aparecerán la ansiedad, la depresión e ideas irracionales que pueden jugar en contra del tratamiento, advierte Fernando Lamas, psicólogo y psicoterapeuta del Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas (INEN).



Para el experto, no es suficiente ser fuerte físicamente para derrotar esta enfermedad. Es necesario también ser fuerte emocionalmente. “Cuando los pacientes se enteran que tienen cáncer, es como una bomba. La primera imagen que les llega es la idea de muerte. Es fundamental que nadie pase por esto sintiéndose solo, porque lo llevará al abatimiento”, enfatizó.



La culpa es otra de las amenazas a las que se enfrentan los pacientes con cáncer. “Piensan que lo tienen porque comieron mucho, porque fueron malos, porque les pegaban a sus hijos, porque fueron infieles. Ven la enfermedad como un castigo divino.


Los tratamientos contra el cáncer son bastante fuertes y los pacientes deben saberlo desde un inicio, refiere Lamas. “La real importancia del acompañamiento en salud mental es que los psicólogos o psiquiatras nos convertimos en aliados del paciente para que cumplan con sus controles, asistan a las consultas y tomen su medicación en el momento preciso”, Detalló.


A veces las familias, con la mejor de las intenciones, le dicen al paciente ‘no te preocupes’, ‘todo va a estar bien’, ‘no llores, tienes que ser fuerte’, pero no saben que llorar les hará bien. “La tristeza es una emoción adaptativa que nos permite dar señales de que necesitamos amor, ayuda. Las personas que no piden ayuda ni demuestran lo mucho que están sufriendo, podrían estar desarrollando un trastorno depresivo”, alertó.