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Menos pasiones y más objetividad
Autor: - Fecha: 2018-05-17 15:28:52
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Ricardo Gareca dio ayer la lista preliminar de 24 jugadores convocados para ir al Mundial de Rusia 2018, cita futbolística para la que falta menos de un mes. De esa forma, y luego de que se conociera la sanción de 8 meses efectivos de suspensión que recayó sobre Paolo Guerrero, el técnico de la selección peruana comprimió de forma inteligente una situación que estaba llegando a verdaderos niveles de histeria colectiva.


Primero, porque ha quedado fuera de esa lista Claudio Pizarro, resistido y hasta repudiado por la afición peruana en la absurda creencia de que el veterano delantero maneja una suerte de argolla en el equipo nacional, en complicidad con su padre y otros oscuros operadores que nadie identifica, pero que el imaginario popular (tan dado a esas teorías de la conspiración) no duda en dar por existentes.


Segundo, Gareca ha manifestado serenamente su 'profundo malestar' por la suspensión de Guerrero, que lo saca del Mundial y conspira contra la potencia y la necesidad de gol de su equipo. Este pronunciamiento ha sido lave y bien estudiado, en consonancia con tratativas que la Federación Peruana de Fútbol realiza al más alto nivel. Se busca apelar a la remota posibilidad (pero posibilidad, al fin) de que la Fifa perdone al delantero del Flamengo, a través de una solicitud de clemencia, que el presidente Martín Vizcarra ya anunció que elevará a Zurich, conjuntamente con la FPF.


Tercero, Gareca y el propio Guerrero han apaciguado los ánimos de los exaltados y belicosos hinchas que para hoy preparan una marcha hacia el Swissotel, recinto donde se sigue alojando la selección en virtud de un convenio firmado con la FPF. Creemos que la presencia de Pizarro resulta clave para quitarle presión al asunto y atemperar un clima que ya se estaba tornado preocupante.


Al mismo tiempo, el hotel ha emitido un comunicado en el que niega responsabilidad en el caso de contaminación a Guerrero dentro de sus instalaciones. Además, deja muy mal parado al capitán de Perú porque afirma que él dejó de recoger algunas pruebas y documentos que solicitó. Al mismo tiempo, hace bien en defenderse y anunciar acciones legales contra quienes atenten contra el buen nombre y reputación de la empresa.


Todo lo que se dijo y se gritó en los últimos tres días ya está perdiendo tono. Ni la madre de Guerrero tiene pruebas que respalden sus acusaciones infundadas, ni el padre de Pizarro es u conspirador. Sostener esto último demuestra que somos una sociedad que presta atención a los alaridos destempados antes que a la mesurada cordura y a la templanza. Al final, la dama tuvo que rectificarse y ofrecer disculpas.


Lo que sí, nos parece que hubo mucho inmovilismo y pasividad de parte de la FPF en este caso. Más aún si la resolución del TAS se contradecía flagrantemente en su parte considerativa.