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Publicado: 25/05/2018
Historias de éxito: Don Teobaldo y el mejor cuy
Fernando Horna trajo de Chepén la sazón del cuy al mercado trujillano, donde en poco tiempo logró captar la atención de los comensales.
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Fernando Horna afirma que la recomendación boca a boca se gana con mucho trabajo.

Trujillo. ‘Don Teobaldo’ es el nombre del restaurante que estableció en Chepén, hace 10 años, la familia de Fernando Horna, quien decidió mantener el nombre de su emprendimiento al momento de continuar con su proyecto empresarial en Trujillo.


Fernando inició este negocio de manera circunstancial, ya que todo surgió de las reuniones amicales de los fines de semana y las invitaciones que hacía a sus amigos a Chepén, su tierra natal. El que probaran la comida de casa, se convirtió en el eje para ganar clientes.


“Mis amigos probaron el cuy y les encantó, y en una oportunidad nos pidieron una cuyada en Trujillo; llamé a mi tía y desde esa fecha empezamos a ir a cualquier local de donde nos llamaban”, cuenta el propietario del restaurante “Don Teobaldo”.


Así se mantuvo durante año y medio, mientras encontraba un local apropiado para atender los muchos pedidos que tenía.


Me cobraban entre 5 mil y 8 mil soles de alquiler para establecerme en un local, pero gracias a Dios, conseguí comprar un terreno, busqué financiamiento y levanté el primer piso de “Don Teobaldo”, en la manzana X, lote 6 en la V etapa de la urbanización San Andrés”, refiere Fernando Horna.


Estrategia


Para el joven emprendedor, la recomendación o ‘el boca a boca’ –como él lo llama— fue la principal estrategia que le ayudó a hacerse conocido y ante la alta demanda, desde hace mes y medio, abre sus puertas de martes a domingo con una carta diferente: Cuy frito y guisado, acompañado de arroz blanco o de trigo; pato criollo guisado, cabrito, sangrecita, salpreso de caballa y cecina.


El local ha crecido en corto tiempo, pues inauguró el segundo piso de su establecimiento justo para la celebración del Día de la Madre, un acontecimiento que le permitió completar su aforo de 150 personas –entre los dos pisos—.


Para Fernando Horna, los insumos son su materia prima importante para la preparación de la carta del local. Y para ello, dice contar en Chepén con sus propios criaderos de cuyes y patos.