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Publicado: 27/07/2018
Historias de éxito: El Colorao y su pasión marina
Ricardo Barreto es un emprendedor persistente. Su deseo por tener un restaurante como la mejor alternativa para el comensal lo ha llevado a convertirse en todo un experto.
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El restaurante ofrece comida criolla y a base de pescados y mariscos.

Ricardo Barreto llevaba años dedicados a gerenciar filiales de Radio Panamericana, Radio Nova y Canal 35 cuando, de pronto, empezó a cocinar la idea de tener un negocio propio. Su primer emprendimiento lo cristalizó en un local de la avenida Húsares de Junín, pero un viaje a Estados Unidos postergó nuevamente su sueño.


Ya en el país del tío Sam, estudió gastronomía con el fin de perfeccionar esa afición por la cocina. A su retorno a nuestro país, no eligió su tierra natal Lima para hacer realidad sus sueños, sino Trujillo, donde siempre se sintió a gusto trabajando y fue entonces que abrió El Colorao atendiendo solo los fines de semana.


La satisfacción de sus comensales lo animó a ampliar la atención desde los viernes y, como ya se cruzaba con el trabajo que realizaba paralelamente en una empresa, tomó la decisión de dedicarse de lleno a su emprendimiento.


Así, concretando su sueño, empezó este proyecto en su local de la calle Francisco Solano 462, en la urbanización San Andrés. El restaurante ofrece comida criolla y a base de pescados y mariscos. Precisamente, es en el rubro de pescados, donde nuestro emprendedor se ha hecho todo un experto.


“Buscamos la excelencia en los productos de óptima calidad, entre los que destacan los mejores pescados frescos traídos directamente del norte para el consumidor final. Con ello elaboramos los variados platos en pescados y mariscos, como también saboreando los deliciosos platos criollos. Estando en permanente innovación”, explica.


Y es que puedes elegir entre lenguado, mero, robalo, picuda, lalora, congrio, charela, ojo de uva, corvina, cojinova, cabrillón, mocosa, la viuda, páramo, fortuna, por mencionar algunas. Es así que ha logrado que su cocina, como su atención, hagan una mezcla envidiable que lo distingue.