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Publicado: 11/02/2018
Informe: Menores siguen expuestos a la agresión sexual
La violación y asesinato de una niña ha vuelto a provocar la indignación de la ciudadanía, y a establecer una re?exión sobre una problemática que afecta a todos.
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La escena es escalofriante: una niña de 11 años que es llevada tranquilamente en bicicleta por un tipo, al que muchos podrían tomar por su padre, y cuyo cadáver aparece un día después, quemado. Lo más indignante de este caso que ha conmocionado a la opinión pública es que este hecho ocurrió prácticamente en las narices de la Policía.


Este nuevo caso de violencia sexual contra menores de edad sigue encendiendo el debate en los medios de comunicación y redes sociales. La indignación ciudadana ha provocado que un sector de la población vuelva a reclamar la pena de muerte como solución mágica para este tipo de delitos. Detrás de esta vorágine de violencia sexual subyace una realidad compleja que no se limita al tema represivo. Factores como la educación, los hogares disfuncionales, la salud mental, las políticas públicas y otros ameritan un enfoque multidisciplinario y de largo plazo.


“Deberíamos asumir una tarea multidisciplinaria para solucionar el tema, se habla mucho de la pena de muerte, que si bien es cierto es una medida correctiva con el ?n de reprimir una acción de esta naturaleza, no es su?ciente porque está demostrado que si las leyes no se cumplen como el caso de nuestro país, vamos a estar dispuestos a cometer injusticias con la muerte de gente inocente”, explica al respecto, el psicólogo Luis Alfonso Vera Cruzado, director de Psicología Urbanatural.


Y agrega: “Mientras no se desarrolle una situación de un soporte social, educativo, formativo, en valores, no podremos solucionar esta problemática”. En ese contexto, el terapeuta dice que los padres de familia tienen que buscar una “interacción social permanente y constante para protegerse unas a otras, ya que un pequeño descuido puede ocasionar una tragedia.


Para  Hugo Villanueva, presidente de la Asociación Peruana de Psiquiatría de La Libertad, este tipo de delitos, más que de una desviación sexual, se trata de una agresividad mani?esta de desprecio de la gente, al rompimiento de las reglas más elementales de respeto. “Esto se da en personas con comportamientos antisociales, fríos, no tienen sentimiento de culpa, pueden cometer cualquier tipo de situación impulsiva sin importarles las consecuencias; pueden hacer sufrir a los demás y tienen una imposibilidad de desarrollar la empatía, de  ponerse en el lugar del otro”, explica.


De la misma opinión es el abogado Robert de la Cruz. Recuerda que la pena de muerte en el Perú se aplicaba hasta el año 1979, en casos de traición a la patria, terrorismo, espionaje, motín. “El artículo 140 de la Constitución política del Perú de 1993, aplica la  pena de muerte a los delitos de traición a la patria en tiempos de guerra y de terrorismo; no aplica al delito de violación sexual”, con?rma. Dice que para su aplicación, el Congreso de la República debería modi?car éste artículo de la constitución e incluir este delito y renunciar a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, máximo tribunal cuyo propósito es aplicar e interpretar la Convención Americana sobre Derechos Humanos y otros tratados.


El sociólogo Juan Gamarra Nieto sostiene que en los casos de violación no se atacan las causas del problema, como los hogares disfuncionales donde los padres y madres trabajan y los niños quedan solos, los ‘divorcios express’, la falta de generación de empleos dignos y el rol de los medios de comunicación. Acusó a los políticos de utilizar la demagogia por aprovecharse de estos temas sensibles para la población y pedir medidas extremas como la pena de muerte, sabiendo que no es aplicable en el Perú.