En septiembre del año pasado, Jerson Yender Zárate Pesantes, de 18 años, fue arrestado por la Policía y acusado de asesinar a Bryan Edwin Silva Reyna (17). Tras caer en poder de las fuerzas del orden, y ante la contundencia de las pruebas en su contra, Zárate Pesantes, a quien sus compinches suelen decirle ‘Chorri’, confesó haber cometido el crimen. Es más, dijo quién había maquinado el delito y quién le dio el arma. “Sí, yo le disparé”, declaró ante las autoridades. Por eso ahora llama la atención que haya vuelto a la calle.
En efecto, el pasado 16 de enero (cuatro meses después de su arresto), Zárate Pesantes abandonó la prisión de El Milagro luego que el Tercer Juzgado de Investigación Preparatoria ordenara para él “comparecencia restringida”, un beneficio que según el exdecano del Colegio de Abogados de La Libertad, Manuel Montoya Hernández, puede dársele únicamente a procesados que no pertenezcan a una banda criminal, que no tengan antecedentes, que no obstaculicen la justicia y que acrediten un domicilio fijo, además de un trabajo.
Sin embargo, ‘Chorri’ es sindicado de pertenecer a la banda del ‘Chato Víctor’ (incluso es un sicario más de tan temible organización criminal), la Policía asegura que tiene numerosos antecedentes por robo y tráfico de drogas y no cuenta con una ocupación conocida.
“Por eso me llama la atención que se le haya dado comparecencia restringida. Si tenemos en cuenta de quién se trata, jurídicamente no procede. No sé qué puede haber pasado aquí. En todo caso, me reservo mi opinión con respecto a este caso”, dijo Montoya, para luego añadir que hay casos más simples, como robos al paso, que han sido castigados con cárcel.
“YO LO MATÉ”
Tal como hemos dicho al principio, ‘Chorri’ confesó haber matado a Silva Reyna; según su testimonio, cometió el asesinato tras haber sido contratado por Juan Carlos Zavaleta Gómez, ‘Jabalí’.
Sucedió a las 2:30 a.m. 7 de agosto del 2011. Era domingo y Silva Reyna se encontraba con los hermanos Efraín y Catherine Aguilar Ramírez tomando unas cervezas en la cuadra 6 de la calle San Carlos, en El Porvenir. Los tres amigos conversaban y reían cuando en eso apareció en escena un auto blanco.
En este vehículo se desplazaba ‘Chorri’, sentado atrás. Testigos del hecho contaron que el delincuente bajó la luna y sacó la mano por la ventana para empezar a disparar. Lo hizo como loco, buscando matar a Catherine, porque era a ella a quien le había puesto el ojo ‘Jabalí’ y no precisamente a Silva. En resumidas cuentas, su mala puntería hizo que termine matando al muchacho.
Catherine y su hermano lograron salvarse, pero Bryan cayó al suelo, herido en el estómago. Sus amigos lo llevaron de inmediato al Regional, donde los médicos trataron de salvarle la vida, no obstante, ya no había mucho que hacer por él. Había perdido demasiada sangre y falleció a los pocos minutos.
Al ser interrogada por la Policía, Catherine dijo que alcanzó a verle el rostro al criminal y a los demás ocupantes del carro. Es decir que ella identificó a ‘Chorri’, por eso sorprende que tan desalmado delincuente haya sido liberado.
Bryan Silva era el segundo de tres hermanos. Estudió en el colegio Leoncio Prado de El Porvenir y trabajó como perfilador de calzado. Armandina Rojas de Silva, su madre, dijo que lo poco que ganaba el muchacho era para la educación de su hermanita de cinco años, por eso la noticia de la excarcelación de ‘Chorri’ le ha dejado el sabor amargo de la injusticia.
Cabe precisar, por último, que el delincuente cayó cuando se movilizaba a bordo del auto de placa DO 4732, el mismo desde el cual mató a Silva.(AC)